El taller busca explorar cómo las experiencias personales y las emociones se proyectan en
el mundo físico y social. Usando barro, flores y semillas, los participantes crearán
cartografías emocionales y representaciones artísticas que conecten lo individual con la
tierra, la naturaleza y la comunidad. Este taller también invita a reflexionar sobre cómo las
huellas que dejamos en el cuerpo y la tierra se entrelazan, transformándose y perdurando en
el tiempo.